estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires

Felipe Vallese 803 Cdad. de Buenos Aires. Argentina. (C1405CWK) - Tel/Fax: 54-11-4431-4363 - e-mail: qrahv@qrahv.com.ar

estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires

estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos airesestudio arquitectura corporativa arquitectos buenos airesestudio arquitectura corporativa arquitectos buenos airesestudio arquitectura corporativa arquitectos buenos airesestudio arquitectura corporativa arquitectos buenos airesestudio arquitectura corporativa arquitectos buenos airesestudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
 
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires

 

estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires

Un enfoque estratégico de la profesión.

Por Arq. Enrique Talentón.


Los arquitectos tenemos bastante que ganar al recibir el aporte de los conocimientos y herramientas que provienen de las disciplinas del management.

Pero este enfoque es parcial, pues el razonamiento se basa en la carencia y no en la complementariedad. Se hace centro en lo que incorporamos y no en lo que tenemos por aportar. Todo trasvasamiento interdisciplinario enriquece, de un modo u otro, a todas las disciplinas involucradas. Dediquémonos entonces a observar cual es el aporte de los arquitectos en este proceso de ampliación los territorios de acción de nuestra profesión.

Hay una parte de las prácticas profesionales, que tiene que ver con la administración y gerenciamiento de nuestras prestaciones y de la producción, que hoy suele definirse bajo el título genérico de gestión. Bajo el manto protector de este término podemos encontrar una parte apasionante de las ciencias sociales que influyen de un modo directo sobre las formas de producir Arquitectura. También es necesario advertir que nos encontramos con una gran cantidad de frases hechas, anglicismos vaciados de significado y latiguillos recurrentes.

Al igual que cuando navegamos por Internet, nuestro desafío es poder diferenciar entre conocimiento y basura.

Terminamos los años noventa, podemos dar por cerrada la primera etapa de resistencias y antagonismos que, a mediados de la década pasada, formaban parte de los debates entre colegas. A gusto o a disgusto, nadie niega hoy en día el papel que debe ocupar el arquitecto en el gerenciamiento de proyectos que involucren inversión en construcciones. Pero es momento de afinar conceptos y analizar más detenidamente de que estamos hablando. El contexto de estas reflexiones es, además, un país inmerso en una profunda crisis que no es exclusivamente de política o economía. Y como toda crisis, es un ámbito de oportunidad para producir cambios que nuestro tiempo nos exige.

Un poco de historia

El management, en el sentido como lo conocemos hoy, hace su aparición a fines del siglo XIX con Frederick Taylor, la aplicación que él hace del método científico para el estudio de las formas de trabajo. Su objetivo era controlar la incidencia de los procesos de producción en los costos industriales. Un asociado de Taylor, Henry Gantt, ideó un modelo gráfico para representar tareas, tiempos y sus relaciones que modificaría la concepción de planificación y programación de proyectos durante el siglo XX. Buena parte de la ciencia que precedió el conocimiento actual fue determinada por los paradigmas y principios dominantes de Newton y Descartes, quienes nos mostraban una concepción de la organización y el orden en un sentido sustantivo. Como estado de equilibrio. El pensamiento de principios del siglo XX con figuras como Eistein, Picaso, Freud o Gropius, rompen con esta concepción de orden – equilibrio para entender que la organización en el sentido de verbo – acción, donde actores y eventos se interfieren modificándose mutuamente.

A fines del siglo XX gracias a la capacidad creciente de las computadoras, se desarrolla la teoría del caos, las ecuaciones fractales o los algoritmos dinámicos de John Nash; y estos nos conducen al territorio de la complejidad y sus infinitos horizontes de posibilidad. Es natural percibir la sintonía de estas ideas en el contexto de la cultura de networking, de interdependencia y de interferencia de culturas.

Según Alvin Toffler, “la sociedad del conocimiento torna obsoletas nuestras escuelas, nuestro sistema sanitario y de seguridad, nuestro sistema legislativo y judicial y pone en serio compromiso la representatividad de nuestras democracias”. Cuestiona todo legado de la ilustración con sus definiciones de verdad, sus actitudes hacia la ciencia, el lacismo, las creencias, el progreso, la lógica o la casualidad.

Nuestro contexto actual

Sin abrir juicio aquí sobre ello, la herencia de la globalización y la Nueva Economía ha transformado la naturaleza del trabajo, el papel del capital, el dinero, los sistemas de pago y las estructuras empresariales mismas; con fenómenos tan polarmente dispares como el e-commerce o el trueque. Los sistemas de producción masiva se tornan cada vez más adaptados a los mini mercados; las transacciones en tiempo real modifican las relaciones entre empresas grandes y pequeñas y, créase o no, se abren horizontes de oportunidad que igualan a naciones avanzadas y rezagadas. El papel que le otrora le estuviera asignado al correo, ha sido tomado por la red y el e-mail, y la política del e-procurement se sustentará sobre las viejas organizaciones postales que sepan adaptarse a tiempo. Los corralones del futuro serán más competitivos si no tienen que cargar entre sus costos los metros cuadrados de depósitos de materiales; ya que lo reemplazarán por alianzas logísticas para su distribución punto a punto entre los productores de bienes de valor agregado y sus destinatarios finales, las obras.

En este sentido la posibilidad de contar con catálogos de productos en línea y sus respectivas especificaciones técnicas, permitirán tomar las decisiones del tipo técnico económico desde la pantalla del CAD. De hecho las últimas versiones de estos programas ya permiten el trabajo en línea con bloques inteligentes de productos en plaza.
Asimismo la distribución horizontal de la información de la oferta de productos genera desde hace varios años una suerte de “comoditización” de los bienes y componentes básicos, influyendo directamente sobre la competitividad industrial.

La UIA y el papel creciente del tercer sector

La sociedad contemporánea se dividió clásicamente en dos estamentos. Por un lado se ubica el sector público representado por el Estado y los gobiernos y, por el otro el sector privado compuesto por los individuos, las empresas y otras organizaciones de la sociedad.

El crecimiento durante el siglo XX de agrupaciones como la Cruz Roja, Médicos sin Fronteras, Green Peace y otros, puso a las ONG en condiciones de paridad con los estamentos públicos y privados, ascendiendo a las organizaciones intermedias al nivel del tercer sector de la sociedad. Su papel como interfaz entre las distintas partes que componen las comunidades mismas, le han permitido ocupar los huecos que tienen los sistemas sociales y gubernamentales. De 3.000 agrupaciones internacionales que existían registradas en 1975, se ha pasado a un número superior a las 30.000 en los años noventa.

La UIA es una organización del tercer sector que vincula las organizaciones de arquitectos de todo el mundo. En su acord del año 1998 recomienda de un modo explícito “que se fomente y se promueva la ampliación de los límites de la profesión del arquitecto”. Y entre las categorías de experiencia y capacitación menciona las de: “Administración de proyectos y oficinas; Diseño y documentación de diseño; Documentos de construcción y Administración de Contratos”. Podemos leer claramente que la UIA está poniendo todos estos aspectos en cierto plano de igualdad, incluso por el orden en que se lo menciona. El término proyecto si merece algún análisis. La acepción, para este documento, es la de entender por proyecto al plan, el programa y la organización que se genera para la ejecución de una cosa de importancia. Se lo diferencia entonces de la definición de diseño, que es el conjunto de documentos mediante los cuales se define y especifica un producto y su forma de producción o construcción. Se dice que cuando uno quiere cambiar los paradigmas de una organización tiene que comenzar por un cambio de lenguaje (por el carácter que el lenguaje tiene como estructurador del pensamiento). En este caso el cambio es una mayor especificación del alcance de los términos. La definición misma de Arquitectura y hasta la del arquitecto son abordada en este foro público que es la UIA.

La naturaleza cambiante
de la industria y del trabajo en el siglo XXI

En un ensayo de Thomas Malone y Robert Laubancher, estos autores anticipan el fin de la firma integrada, bajo el argumento de suponer poco sostenible en el tiempo, la idea de empresas que marcan la existencia de reglas de mercado de la firma hacia fuera; y la existencia de un manto de paternidad puertas adentro, donde solo hay asalariados. Las firmas integradas serán recordadas como un fenómeno pasajero de la economía de los siglos XIX y XX. De hecho si analizamos el proceso de aplanamiento de las estructuras jerárquicas en las corporaciones; estas han ido cambiando poco a poco el tipo de relaciones jefe-subordinado por las de líder-equipo o las relaciones tiempo-salario por las de bonus-resultado o retribuciones de tipo stock options (acciones de la compañía). Donde los asalariados pasan a la categoría de accionistas.

Estas reglas de juego están mutando hacia relaciones de red (networking), del tipo cliente-proveedor, abarcando todos los eslabones de la cadena de agregación de valor. Es cada vez más frecuente ver grandes empresas, como conglomerado de proveedores libres, coordinados en unidades de negocios autónomas e interdependientes.

Sin embargo esta aparente automatización va dejando lugar a complejas redes invisibles de orden y organización. Estas están formadas por estándares comerciales, normas, procesos de certificación de capacidades y calidades; que permiten que los distintos eslabones de la cadena de trabajo sean compatibles entre sí. Los acuerdos transnacionales como la Unión Europea, el MERCOSUR, el ALCA o el NAFTA, son parte de estos movimientos de cambio, donde uno de los desafíos es la movilidad de servicios, bienes, capitales y conocimientos. Para estos los sistemas de certificación como los del IRAM o el INTI en lo nacional; o las ISO, CENORM, ICC y tantos otros son por un lado el vehículo de apertura de mercados, y por otro un sistema encubierto de barreras comerciales y proteccionismo.

Un ejemplo concreto de este fenómeno es el reciente desarrollo conjunto de los CAD Standars, un emprendimiento conjunto del AIA, el CADD/GIS Technology Center y el Construction Specifications Institute. El objetivo claro de esta iniciativa es la unificación de criterios, para la generación de documentos digitales de construcción. Ya existen programas de CAD que publicitan su adhesión a estos estándares como parte de sus ventajas comparativas. El papel de estas agrupaciones profesionales mismas ha cambiado en este sentido, y hoy dedican buena parte de sus esfuerzos a tejer estos lazos entre las partes que conforman los procesos de gestión y producción.

Lenguaje universal

En un sentido positivo y positivista las disciplinas del Management nos han aportado (al igual que la tecnología del ordenador) una suerte de lenguaje transnacional, un nuevo latín. Un canal más para interactuar más allá de las fronteras culturales e incluso idiomáticas. Calificable o no como herramienta de preeminencia cultural, es otra vía de contacto entre culturas diversas, que debe ser aprovechada sin perjuicios.

Las etapas que componen el gerenciamiento de un proyecto; las herramientas conceptuales (PERT, CPM, GANTT) o de software para planificación y programación (MS Proyect, Primavera, VISIO), los procedimientos de administración, seguimiento y control, etc. Son conceptos de validez universal y pueden ser compartidos por profesionales de Beijing, de New York, de Calcuta o Buenos Aires con el mismo grado de aplicabilidad. Sus resultados son entonces factibles de ser comprados, trazados y auditados por terceros de otras naciones, formando equipos de trabajo sin fronteras.

Las nuevas disciplinas como el Knowledge Management (Administración de Conocimiento) asumen la existencia de un conocimiento distribuido globalmente, que debe ser dotado de instrumentos de interconexión y potenciación. A mediados del siglo XX la TV marcaba una inflexión cultural que en pocas décadas cambiaría al mundo permitiendo que todos viéramos la guerra de Vietnam, a los Rolling Stones o el Hombre en la Luna en tiempo real. McLuhan afirmaba entonces “lo que no está en la TV, no existe”. La evolución de la tecnología digital de hoy abarca solo a una pequeña fracción de población mundial, tiende a ser un proceso similar al de la TV cuando éramos chicos.

¿Quién debe gerenciar?

Un debate aún abierto, gira en torno de quién debe gerenciar proyectos de inversión en construcciones. Adelantémonos y digamos que este debate no tiene posibilidad de ser resuelto de un modo terminante; pues está inserto en la dinámica de la sociedad misma, en la interacción de los actores del mercado y los vaivenes del contexto cultural.

Vale aquí mencionar la reflexión que, en la industria de la electrónica, hacía David Packard: “Algunos suponen que un buen manager, es capaz de gerenciar virtualmente cualquier cosa. Pero cuando la naturaleza del tipo de industria da poco margen para saber que estándares observan o que medidas de resultados emplear; se necesita un acabado conocimiento de la disciplina específica”.

Siendo más directos, es deseable encontrar arquitectos en el papel de gerenciadores de proyectos de inversión en construcciones; pues la combinación del cuerpo de conocimiento de nuestra disciplina con las del Management, aporta un valor diferencial intransferible.

Pero debemos evitar la seducción facilista, de lugares comunes y superficiales, de buena parte de la literatura de Management y gestión; es conveniente observar con una mirada ampliada un territorio, que a la luz de los escándalos de Nerón, Xerox o WorldComm, también en crisis y en proceso de cambio.

El foco puesto en los programas de formación profesional

El AIA en su documento “Redefinición de la Profesión” de Septiembre de 1996, plantea una estrategia de varios puntos entre los cuales destaco la de entender a los “Arquitectos como proveedores, facilitadores e integradores de todo tipo de servicios relacionados con edificios y construcciones”. La pregunta que surge aquí es ¿cuál es el proceso para incorporar el conocimiento necesario para actuar en estas áreas?

Si queremos abordar con seriedad este punto, tenemos que entender que un profesional es algo más que una persona preparada para aplicarse en la resolución de ciertos problemas de su especialidad.

El profesional universitario debe tener la capacidad de poder entender más allá y plantear un problema en sí mismo, y así poder diseñar el modo de abordar su solución, incluso cuando esta no hubiera existido antes. Esta responsabilidad como innovador, obliga a una formación con basamentos asentados en profundos conocimientos conceptuales.

Nada más alejado entonces que suponer que con agregar algunas clases de marketing, entrepreneurship o finanzas, la currícila académica estaría ajironada. La formación en cuanto a contenidos gestionales es ante todo la incorporación del pensamiento estratégico, y este obliga a entender la verdadera dimensión humanista e histórica de la economía, la producción, la tecnología, la ciencia; y sus interacciones en la cultura de la civilización.

Sólo de este modo la formación permitirá el tipo de integración de conocimientos que sin desnaturalizar nuestra esencia disciplinar, permitirá una ampliación de los límites del accionar de los arquitectos.

Cabe aclarar que encontrar la medida justa es un desafío mayúsculo. Pues no debe ser el objetivo hacer de cada arquitecto un gerenciador, sino capacitarlo para poder ejercer esta función ante la decisión de especializarse en este campo específico. Es aquí donde debemos hacer una nueva puesta en valor de ciertos aspectos de nuestra profesión, pues la formación en el ámbito de talleres nos capacita para integrar con naturalidad equipos de trabajo, por eso nos caracterizamos como integradores de aportes de distintos asesores y proveedores.

Proveemos una perspectiva histórica y cultural a la naturaleza intrínseca de la producción del hábitat, y la ligamos con la solución de las necesidades concretas de las personas.

Quizás, por esto, una adecuada integración del cuerpo de conocimientos, al que hoy denominamos gestión, nos permitirá aportar más valor en el cumplimiento de la parte del contrato social que nos corresponde. La imagen que hoy tiene la sociedad de un arquitecto diseñando y construyendo espacios, trazas urbanas o detalles constructivos; quizá se complemente con arquitectos diseñando negocios, organizaciones; y por qué no, arquitectos diseñando Proyectos en el sentido más amplio de este término.

estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires

 
Autor: Arq. Enrique Talentón.
Fuente: Diario CPAU Nº 1 de 2003

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
| Felipe Vallese 803 Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Argentina (C1405CWK) | Tel/Fax: [54-011]-4431-4363.| .qrahv@qrahv.com.ar
estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires

estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires

estudio arquitectura corporativa arquitectos buenos aires
©2018

Institucional - Servicios - Obras - Obras Corporativa - Publicaciones - Exposiciones - Clientes
Notas varias - Socios Estratégicos - RED Argentina - Novedades - Contáctenos
Política de privacidad